Viviana Juárez Fuentes

Viviana Juárez Fuentes
Xalatlaco, Estado de México, México.
24 años
Nacionalidad mexicana
Universidad Autónoma Metropolitana
Licenciatura en Computación
117 días sin asistir a la universidad

 

Los salones de clase han sido sustituidos por alguna mesa, escritorio, alfombra o cama. El bullicio de los pasillos, cafeterías y áreas de verdes, por voces que emergen de dispositivos electrónicos. Los abrazos, saludos y juegos, por el tacto de pantallas y teclas de computadoras.

Hogares donde los estudiantes de todo el mundo se resguardan del letal coronavirus, se han transformado en los nuevos centros de enseñanza, y el horario académico en vez de transcurrir en sitios diseñados para una colectividad, transcurren en espacios, reflejo de las circunstancias y gustos personales.

Desde una mexicana en Nueva York, hasta un ugandés en Krasnoyark, Rusia y desde ingeniería biomédica hasta enseñanza del arte, este proyecto nos abre la puerta a la intimidad de los oasis de aprendizaje de estudiantes universitarios o de educación media superior, que estuvieron o están actualmente en confinamiento domiciliario por la pandemia de COVID- 19.

 

Este es mi pequeño lugar de estudio y  aunque no es el más cómodo, útil para la realización de mis exámenes: el último peldaño faltante para concluir mi licenciatura.

Hace algunos días realice un examen de 12 am a 5 am, y esto no fue algo extraordinario, ya que solo podía realizar mis actividades académicas en la noche, pues en el día tenía que cuidar de mi abuelita y mi sobrino que enfermaron y no tenía tiempo para estudiar.

Este lugar tenía todo lo que necesitaba para terminar mi licenciatura: una libreta, plumas, un lápiz, una lap top e internet, y aunque este era bastante lento (5MB) me ayudó mucho.

Para mí fue mejor realizar los exámenes en línea, pues esos días fueron complicados y me tomaba mucho tiempo ir a la universidad.

Lo que más extrañaba de ir asistir a la escuela era ver a mis amigos y la comida súper barata de la cafetería. Anhelaba volverme a tomarme un café con leche bien caliente en la universidad.

 

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